I:
La cuestión del honor en la obra dramática del Siglo de oro
A.En
una obra: La
Estrella de Sevilla
La
Estrella de Sevilla
trata del honor personal de la familia de una mujer, cuyo honor está
en peligro porque un hombre trata de violar el espacio personal y sagrado
de la mujer.En la época en
que tiene lugar la obra, esta violación puede ocurrir en cualquier
nivel: para los pobres y burgueses tanto para los nobles y ricos, la violación
del espacio de la mujer es una transgresión de su honor.Entonces
sea o no sea Rey de Castilla, el violador le pone a la mujer en peligro
de perder todo su honor.Pero la
cosa interesante de esta obra es que el violador es el Rey; más
es una figura nueva en los ojos de los Sevillanos, que quiere y necesita
establecer su capacidad de ser buen Rey, caballero, y justiciero.El
requisito de que el Rey cumpla estas características nos da una
vista de otro aspecto del honor, que es el honor oficial.Pero
para tener una idea de como funciona el honor de todos los modos distintos
en que aparece en la obra, es mejor mirarlo con respecto a cada uno de
los personajes importantes.Para
escribir el análisis, realmente no quiero seguir exactamente por
orden de personaje; tampoco quiero seguir el orden puramente cronológico
del texto. Creo que sería
mejor seguir en orden de asuntos, que empiezan a revelarse cronológicamente,
pero que nos hace pensar en cosas anteriores también.Con
tal que explique cada paso y el porqué del orden de los asuntos,
creo que este modo de escribir saldrá lo mejor entendido posible.
Empecemos
con el Rey, don Sancho IV, el Bravo.En
principio del libro, el honor de que el Rey se preocupa es el tipo más
oficial, porque está tan ocupado con las cosas de la llegada real
a Sevilla.La primera escena es una
conversación entre el Rey Sancho y los alcaldes mayores de la ciudad,
en que el Rey declara que la ciudad lo honra, y que su honor depende en
que satisfaga las esperanzas de la ciudad que lo ha honrado:
Del
gasto y recibimiento,
del
aparato en mi entrada,
si
no la dejo pagada,
no
puedo quedar contento.(I, 11-14)
Parece
que el Rey se dedica personalmente a dar valor y significado al modo en
que los Sevillanos lo recibieron en Sevilla.Esto
es importante porque durante la mayor parte de la obra, parece que al Rey
le preocupa solamente perseguir a Estrella, el objeto de su deseo físico.Aún
hay tentación de decir que, para don Sancho el Bravo, el ser Rey
es, principalmente, un privilegio que le permite hacer cualquier cosa que
le apectezca, en cualquier momento, y con quienquiera que le interese.Pero
en esta cita, el Rey indica que el mayor énfasis de su visita debe
estar en demostrarles a los Sevillanos que puede ser buen Rey, y que puede
mostrarse a si mismo que es capaz de ser buen Rey y satisfacerles a las
esperanzas de los Sevillanos.Lo
que quiero decir es que, aunque el Rey parezca no tener en su deuda a los
Sevillanos en mente, no es que no entienda la función de su visita
a Sevilla hasta el fin de la obra, sino que sabe exactamente por que está
en Sevilla, pero lo ignora por un rato cuando persigue a Estrella.Sin
embargo, desde el perspectivo de la segunda escena, se tiene que cuestionar
los motivos del Rey cuando establece la corte en Sevilla.Sin
saber nada de Estrella Tavera, es fácil creer que el Rey decide
poner la corte en Sevilla porque los Sevillanos lo habían encantado
tanto, que quiere volver a visitar a Sevilla lo más frecuente que
sea posible.
En
la segunda escena, el Rey muestra el lado opuesto de su ímpetu por
haber establecido la corte en Sevilla.Don
Arias le pregunta de cómo le pareció Sevilla en general.El
Rey responde con una afirmación de que mira con mucho gusto hacia
la visita y el poder volver a visitarla en el futuro:
Claro
está
que
ciudad tan rica y bella,
viviendo
despacio en ella,
más
despacio admirará.(I, 57-60)
Don
Arias intepreta que el Rey habla de la belleza estructural de la ciudad,
y responde con un comentario de las calles grandes que había visto,
pero el Rey aclara su declaración previa con otra:
Y
las divinas bellezas,
¿por
qué en silencio las pasas?
¿Cómo
limitas y tasas
sus
celajes y arreboles?
Y
dí, ¿cómo en tantos soles
como
Faetón no te abrasas?(I,
65-70)
Entonces
a don Sancho el Bravo no le parece importar la profana belleza de la ciudad,
sino la divina belleza de las mujeres viven en Sevilla.
Me
conviene decir en este momento que es importante que don Arias no sepa
lo que el Rey quiere decir la primera vez que habla de la belleza de la
ciudad.Quizás indique que
don Arias no había notado que el Rey miraba tanto a las mujeres
en vez de la calle y los edificios cuando llegaban en el centro de la ciudad.Pero
también es posible que don Arias realmente hubiera notado en qué
el Rey se fijaba cuando hablaba; en este caso es apropriado preguntar por
qué don Arias no dice nada, por su propio cuento, de las mujeres
de la ciudad en cuanto el Rey menciona la belleza.La
explicación que yo encuentro más posible es que hay un código
implícito, que no sería apropriado que don Arias mencionara
a las mujeres bellas cuando el Rey llega al tema de la belleza.Una
cosa semejante ocurre más adelante en la escena cuando el Rey indica
que quiere verla a Estrella.Don
Arias responde que si el Rey quiere deshonrar a Estrella, «no es
justo/ que hagas a su hermano Busto/ bestia del portal también»
(I, 188-190).Aquí parecería
que a don Arias le turba la idea de deshonrar a Busto para poder deshonrar
a su hermana, pero cuando el Rey insiste en que don Arias le diga cómo
puede ayudarlo a ver a Estrella, don Arias excluye el comentario moral
y dice, «a su hermano honrar podrás;/ que los más fuertes
honores/ baten tiros de favores» (I, 195-7).Por
la vista personal del Rey que provee este diálogo entre el Rey y
don Arias, vemos que a don Sancho el Bravo, importa poco la posibilidad
de destruir el honor de otros, por lo menos con respecto a Busto y Estrella
Tavera.La conversación entre
don Arias y el Rey termina con la promesa de que don Arias trate de arreglar
una reunión entre don Sancho, en la que el Rey piensa honrarlo a
Busto con algún título para que pueda llegar a tener relaciones
sexuales con Estrella.En este caso,
el Rey y don Arias están perfectamente informadas de la consecuencia
de honrarlo a Busto.Los dos entiendes
que, si el Rey le da un título a Busto, la honra va a llegar a ser
deshonra cuando el Rey transforma el título en soborno y lo usa
para deshonrar a Estrella.El significado
de esta escena, a pesar de nombrar a Estrella por primera vez, es que nos
ilustra el lado personal del Rey y sus motivos, en vez de la vista oficial
que la primera escena nos ofrece.De
este modo, hay una dicotomía absoluta entre las primeras dos escenas:
la primera tiene lugar en un espacio público, con todos los alcaldes
mayores presentes, y la segunda tiene lugar en un espacio cerrado; en la
primera, el Rey implica que establece la corte en Sevilla porque ha gozado
tanto del bienvenido de los Sevillanos en Sevilla, y la segunda nos sugiere
que establece la corte en Sevilla para poder volver cuandoquiera a ver
a las mujeres bellas de la ciudad, incluso a Estrella; la primera demuestra
el lado oficial del Rey y su honor, y la segunda demuestra otro lado en
un nivel más personal.
La
próxima escena empieza el argumento de quién va a ser suceder
al capitán en la frontera de Archidona.Don
Gonzalo le pide al Rey que lo haga capitán de la frontera, porque
es hijo del capitán anterior que ha muerto, para que el oficio siga
la línea de su familia.Después
llega Fernán Pérez de Medina, que también le pide
al Rey que lo haga el mismo capitán.Para
estos dos hombres, Gonzalo el joven cuyo padre fue honrado capitán,
y Fernán Pérez que ha tenido más experiencia con la
guerra, recibir el oficio militar que persiguen sería un honor verdadero.Pero
en contraste, el Rey les dice que tiene que consultar a «otras [personas]
del reino importantes» antes de dar la posición a nadie (I,
266).Vemos en la próxima
escena que se refería a Busto Tavera, que no había pedido
la posición ni tiene nada que hacer con la selección del
nuevo capitán.Ya sabemos
que el Rey estaba pensando en honrarlo para deshonrarlo, entonces en la
quinta escena, cuando el Rey le ofrece el título a Busto, demuestra
otra vez que no importa mucho al Rey el honor de otros.Como
el ser capitán es una grán honra para don Gonzalo y Fernán
Pérez, el ofrecerlo a Busto, que no quiere ser capitán para
nada y no tiene experiencia en la guerra, es una deshonra tácita
por parte del Rey hacia los dos que lo habían solicitado.Esa
acción queda siendo deshonra aunque Gonzalo y Pérez nunca
sepan que el Rey le ofreció el título a Busto antes de decidir
entre los dos militares.
Entre
esas dos escenas (la cuarta y la quinta), vemos la definición básica
del honor que está corriente en Sevilla cuando el Rey entra.Primero,
el concepto del honor heredado del nombre de la familia está presente
en don Gonzalo, que cree que merece el título basado en el valor
de su padre.En la carta que deja
con el Rey, cita los hechos valerosos y la servidumbre de su padre como
fundación de porqué merece ser capitán.Otra
concepción posible del honor aparece en las palabras de Fernán
Pérez, que se basa en su propio valor.En
contraste con la carta de don Gonzalo, la de Fernán Pérez
dice que él ha servido al reino, que él tiene experiencia
en la guerra, y que Fernán Pérez, no que su padre, ha sido
acutivo del enemigo en Granada en nombre del país y la corona.En
el caso de Fernán Pérez, el honor es algo ganado y no dado
o heredado como don Gonzalo parece creer.Entonces
cuando el Rey le propone que Busto escoja entre los dos que quieren ser
capitán y sí mismo, la decisión a que Busto llega
va a indicar mucho con respecto al personaje de Busto.Antes
de mirar su decisión, es importante analizar la entrada y los saludos
entre Busto y el Rey.Mientras el
vasallo siempre está turbado en presencia del Rey, Busto no entiende
por qué el Rey don Sancho lo ha llamado, y por eso llega «dos
veces? turbado» (I, 285).Busto
Tavera sabe la posición social que tiene; el saber exactamente donde
pertenece y cumplir su papel así es lo que compone su honor.Entonces
cuando Busto está arrodillado enfrente del Rey, y le dice que Busto
se levante, el honor de Busto le manda responder:
Bien
estoy así;
que
si el Rey se ha de tratar
como
santo en el altar,
digno
lugar escogí.(I, 289-292)
Busto
le dice al Rey que no puede levantarse en su presencia porque así
no se hacen las cosas: es costumbre tratar al Rey como santo en el altar,
entonces no puede sino quedarse arrodillado, y así Busto mantiene
y demuestra su honor.Ahora pasemos
a la evaluación de los candidatos de capitán.Presentado
con los memoriales de los dos hombres que quieren ser capitán, Busto
decide que el que merece la posición es Fernán Pérez,
el que se basa en la capacidad aprobada de ser buen militar, y dice que
don Gonzalo no puede simplemente heredar de su padre la capacidad de guiar
a una tropa de soldados en la frontera.En
vez de hacerlo capitán a don Gonzalo, Busto le aconseja al Rey que
lo haga adalid a don Gonzalo, supuestamente para que gane experiencia en
la guerra antes de llegar a tener tanta responsabilidad.Cuando
el Rey se felicita a la cordura del consejo de Busto, responde:
Sólo
quiero (y la razón
y
la justicia lo quieren)
darles
a los que sirvieren
debida
satisfacción.(I, 393-6)
Vemos
en sus propias palabras ahora que para Busto Tavera, el honor consiste
en satisfacer a los que la merecen, por haber hecho algo que merece ser
reconocido.Por eso, Busto no entiende
(y entonces está sospechoso) por qué lo quiere honrar.En
el mundo de Busto, la honra debe pertenecer al que merece ser honrado por
sus hechos, y hasta el punto en que el Rey lo llama, Busto no ha hecho
nada que merece tal reconocimiento.Como
el orgullo de Busto es tan evidente, no entiendo excactamente por qué
acepta la invitación del Rey a ser su camarero.Quizás
es costumbre que cuando el Rey le ofrece a un vasallo la honra de dotar
a su hija, no se rechaza el ofrecimiento.La
razón que le da a Sancho Ortíz de las Roelas, novio de Estrella,
realmente no explica la respuesta completa a esa pregunta:
Andaba
entre
tantas demasías
turbado
mi entendimiento,
que
lugar no me dió allí
a
decirlo.(I, 637-641)
Lo
único que dice es que a Busto no le ocurrió decirle al Rey
que Estrella ya tiene novio, que es difícil de creer.Su
respuesta realmente no me satisface en explicar la aceptación del
ofrecimiento del Rey.Pero del encuentro
entre Busto y el Rey, es evidente y claro que el honor, según Busto,
es algo que tiene que ser ganado, demostrado, y mantenido.
En
todo, las primeras escenas que hemos visto son ejemplares del honor conceptual,
porque en estos diálogos, no hay ningún caso de peligro actual
para el honor de un personaje.Las
concepciones del honor en este caso son teóricas, porque toda la
acción con respecto al honor es estática: no se puede entender
toda la situación hasta que veamos algún caso dinámico,
un instante en que hay el peligro o la amenaza de que un personaje pierda
su honor.Esta situación
se presenta en el próximo asunto mayor de la obra, cuando el Rey
entra en la casa de los Tavera y amenaza el honor de Estrella Tavera, Sancho
Ortíz, y Busto Tavera.El
puro acto de tratar de entrar en la casa significa deshonrar a Busto, porque
es la manifestación de los consejos de don Arias en la segunda escena,
de honrar a Busto para conseguir poder ver y violar a Estrella.Pero
además de eso, como Estrella está en casa sin la presencia
de Busto, que el Rey entra es realmente una deshonra hacia Estrella también.Entonces
cuando Busto entra y encuentra las voces de un hombre desconocido en su
casa, entiende inmediatamente que hay algún mal pasando, y le amenaza
al desconocido (que ya no sabe que es el Rey):
Rey:Aparta.
Busto:No
sois cortés;
y
si pasa, ha de pasar
por
la punta desta espada;
que
aunque esta casa es sagrada,
la
tengo de profanar.
Rey:Ten
la espada.
Busto:¿Qué
es tener,
cuando
el cuarto de mi hermana
desta
suerte se profana?
Quién
sois tengo de saber,
o
aquí os tengo de matar.(II,
988-997)
Ahora
la obra está metida en el primer conflicto central de la obra: el
Rey viola el honor de Busto por estar en su casa sin permiso y cuando no
Busto está.La reacción
inmediata es la violencia: Busto está absolutamente preparado a
defender su honor con la fuerza de muerte, sea quien sea escondido en la
oscuridad de su casa. Y lo hace, pero pero primero, lo deshonra al Rey
de otra manera.Cuando el Rey le
dice a Busto que es el Rey, Busto no lo cree, y rehusa decir en voz alta
que el Rey podría haber cometido tanta deshonra.Aún
cuando se da cuenta de que el desconocido hombre es el Rey Sancho, Busto
no le da el respeto de admitir que puede ser Rey:
Menos
crédito te doy;
porque
aquí no viene el nombre
de
Rey con las obras, pues
es
el Rey el que da honor
tú
buscas mi deshonor.(II, 1043-7)
Estos
versos componen un insulto irreparable al Rey, porque Busto lo recuerda
de que ningún buen Rey sería capaz de violar tanto la ley
y el código del honor, entonces implica que el Rey está fracasando
en el perseguimiento de merecer el título de buen Rey.Cuando
lo deja salir sin pelear, insulta aún más al Rey, porque
indica que este hombre desconocido no merece el respeto de una lucha.De
este modo, el deshonor que Busto hace al Rey aumenta, hasta la culminación
de la deshonra final y en efecto, el deshonor fatal.Busto
mata a Natilde por haberle dejado entrada al Rey en la casa sin la presencia
del Rey, y pero que eso, deja la promesa de libertad, escrita a mano del
Rey, en el pecho del cuerpo de Natilde, que cuelga en una plaza pública
de la ciudad.Esta acción
quiere decir la retribución al Rey por haber usado su posición
superior, para sobornar a Busto y Natilde, para entrar en la casa de una
mujer, sin que su protector esté presente para defender su honor,
todos los cuales ponen en peligro el honor del nombre Tavera en Sevilla.Este
asunto nos da una idea de la voluntad que tien Busto de defender su honor
cuando alguien lo amenaza.El resultado
directo de la retribución de Busto es que el honor del Rey ahora
está en peligro público, porque toda ciudad puede ver el
cuerpo de Natilde, moviendo por el viento en una plaza central, con la
evidencia escrita de los malhechos del Rey dispuesta, para que todo el
pueblo la pueda ver.La reacción
del Rey es también violenta.En
cuanto el Rey descubre el cuerpo de Natilde colgada de la plaza, está
tan enojado con Sancho, que declara que «Mataré a los dos
hermanos,/ si se alborota Sevilla», y tan enojado con el estado en
que está, que al ciudad que le había gustado tanto antes,
dice que «se ha de arder hoy con su Estrella Sevilla» (II,
1243-4; 1258-9).El acto de meter
el papel en la mano de Natilde, entonces, funciona como la violación
espacial que había insultado y deshonrado a Busto.Para
salvar su honor, la única cosa que el Rey puede hacer es vengarse,
y según la concepció crriente del honor, que vamos a ver
más adelante, el Rey está completamente justificado en mandar
la muerte de Busto, que es la medida que el Rey escoge.
Éste
es el conflicto mayor de la obra, pero no es tan simple como una lucha
entre Busto y el Rey; hay dos elementos importantes del conflicto.Primero,
hay el conflicto entre Busto y el Rey, que hemos visto en parte arriba.Y
ahora Sancho es parte del conflicto también: don Arias le invita
a Sancho Ortíz al alcázar para pedirle que lo mate a Busto,
para salvar el honor del Rey.Cuando
Sancho llega al alcázar, indica que se siente la misma turbación
que Busto había nombrado en su visita, pero aún más
que la turbación, Sancho indica que cuando ve al Rey, «una
imagen veo,/ de Dios, pues le imita el Rey» (II, 1442-3).Después
el Rey le dice a Sancho que el hombre cuya muerte le pide ha cometido el
crimen de lesa majestad, o crimen laesae, y Sancho vuelve a decir:
¡Que
muera luego!
Y
a voces, señor, os pido,
aunque
él mi hermano sea,
o
sea deudo, o amigo
que
en el corazón se emplea,
el
riguroso castigo
que
tu autoridad desea.
Si
es así, muerte daré,
señor,
a mi mismo hermano
y
en nada repararé.(II, 1515-1524)
Aquí
Sancho toma la deshonra del Rey por parte de Busto (aunque ya no sabe a
quién va a tener que matar) como deshonra propia y personal, y promete
cumplir la palabra del Rey, sea quien sea el delincuente.Realmente,
no tiene otra opción, porque en el sistema monárquico de
la obra, un crimen contra el Rey, aunque sea el peor personaje de todo
el mundo, bobón, o buen Rey, es un crimen que no puede pasar sin
ser castigado, y es la responsibilidad de cada uno de sus vasallos protegerlo
al Rey.Entonces no es extraño
que Sancho acepte las condiciones que el Rey le ofrece, porque hacer otra
cosa sería deshonrar en turno al Rey.La
única cosa que Sancho dice que nunca haría es matar al delincuente
a espaldas, porque matar a alguien a espaldas significa una muerte deshonrable,
y Sancho Ortíz dice que no puede hacerse traidor.Como
el Rey Sancho no le revela el nombre del personaje que tiene que matar
hasta que Sancho sale del alcázar, Sancho Ortíz acepta lo
que el Rey le propone sin otra reservación: matar a alguien (todavía
desconocido) con la promesa de disculpa por parte del Rey después
de haberlo hecho.Por supuesto, Sancho
se sorpresa al ver que el nombre en el papel es el de su mejor amigo, Busto
Tavera.Primero, lo turba simplemente
porque Busto es su cuñado, su amigo de siempre.Pero
después de pensar un momento, se da cuenta de que el Rey quiere
la muerte de Busto para que pueda tener a Estrella, que causa en Sancho
una duda doble de qué va a hacer.Ahora
Sancho está metido en un enima moral: matar a Busto quiere decir
matar a su mejor amigo y facilitar que otro persiga su mujer, pero no matarlo
quiere decir deshonrar al Rey.
Después
de que Sancho encuentra a Busto, por casualidad, lucha entre sí
para lograr la resolución para poder matar a su mejor amigo por
toda su vida.En fin, es Busto que
empieza la pelea cuando Sancho lo insulta, y en la riña que sigue,
Sancho mata a Busto.Antes de que
muere por fin, Sancho le pide a Busto que lo mate con su espada, porque
está tan atormentado por haberlo matado.Pero
curiosamente, Busto hace casi la misma cosa que había hecho cuando
el Rey estaba en su casa.En vez
de seguir el urgio de cometer violencia física hacia el que lo ha
deshonrado, rehusa satisfacerlo, y en vez de matar a Sancho, lo bendice:
«A doña Estrella/ os dejo, hermano, encargada» (II,
1824-5).Pero exactamente como el
Rey, que se enfada cuando Busto lo rehusa pelear en su casa, Sancho se
siente peor porque ahora tiene que vivir con la pesa de haber matado a
Busto, y no invoca la disculpa del Rey para escapar ir a la cárcel.Para
Sancho, después de matar a su mejor amigo, la muerte es el castigo
mínimo que merece por el deshonor que ha cometido.Para
explicar eso, no es que la muerte sea el castigo exactamente, sino la solución
al enigma moral en que Sancho Ortíz de las Roelas está metido.No
seguir la orden del Rey que mate al Busto sería un agravio y un
deshonor a la corona de Castilla, pero cumplir su palabra quiere decir
matar a su mejor amigo y hermano de su novia, un deshonor que está
en el mismo nivel de seriedad con el no cumplir la palabra del Rey.
Ahora
que tenemos los dos elementos más importantes del conflicto central
de la obra, es importante ver como desenlacen.En
vez de dejar que Sancho pierde toda su vida en la prisión, Estrella
lo libera, disfrazada, y lo deja en el campo.Parece
que la solución ya está dado, porque la conversación
entre los dos termina antes de que se separan, así:
Sancho:En
mi honra estoy.
y
te ofendo con vivir.
Estrella:Pues
vete, loco, a morir,
que
a morir también me voy.(III,
2642-5)
Se
supone que la obra termina con la muerte de los amantes, pero cuando Sancho
vuelve a Sevilla para pedir que el Rey y los nobles lo maten, el Rey lo
absuelva públicamente enfrente de una audencia que incluye a Estrella:
el Rey toma toda la responsabilidad para la muerte de Busto, y explica
que Sancho solamente había ejecutado la palabra del Rey.Así
termina la obra.Sancho y Estrella
no vuelven a ser novios, aunque se quieren, pero el Rey mantiene el privilegio
de dotarla.De repente, el honor
de Sancho Ortíz está restaurado, porque el Rey hace legítima
el hecho de que Sancho ha matado a Busto. Y el honor del Rey está
ahora arreglado también, porque Farfán y don Pedro, los alcaldes
mayores, muestran que aprueban de la situación final.Entonces
el Rey, que en matar a Busto había ganado el honor personal, ahora
llega a recuperar el honor oficial también, que estaba en peligro
cuando el papel estaba en las manos muertas de Natilde.Nótese
que el así se puede decir que Farfán y don Pedro, como los
únicos personajes que hablan que no tienen una parte en los asuntos
complicados de la obra, son los que más acercan representar la opinión
pública de Sevilla, y entonces el honor de los Sevillanos como grupo
social.Lo que este fin nos hace
ver es que hay conexiones complejas e íntimas entre el honor de
cada personaje, y que un cambio o peligro en el honor de alguien nunca
sucede sin afectar de alguna manera a otro personaje.Por
ejemplo, el establecimiento del honor del Rey depende en el honor de Sancho:
que el Rey termina arreglando el problema de honor de Sancho beneficia
a toda la ciudad, y en fin cumple la fución de salvar su propio
honor en los ojos de Sevilla.
B.Las
ideas de Edward Wilson (profesor del editor de nuestro El
médico de su honra)
El
aspecto que me interesa más del código de honor que expresa
Wilson es el permiso que le da a un deshonrado de matar al deshonrador,
incluso a una esposa, y aún en el caso que el deshonor sea solamente
sospechado, y no cierta.Parece un
tema constante en todas las obras que hemos leído, pero quiero fijarme
pricipalmente en La Estrella de Sevilla, porque ya he expresado
mucho sobre ella, y sería más fácil referirme a lo
anteriormente dicho.Primero me toca
a mí escribir las correlaciones más sobresaltadas entre los
textos de Wilson y el autor desconocido de Estrella.Primero,
la idea de matar a alguien por puro sospecho se manifiesta en el asesinato
de Natilde: Busto nunca sabe por cierto que ella le había dado entrada
al Rey, pero la mata porque la sospecha de haberlo hecho.Después,
Busto invoca la violencia para vengarse de ese agravio irremediable: le
ordena a Sancho que mate a Busto para restablecer el honor perdido.Parece
que aún Sancho Ortíz cree en la muerte como solución
universal al problema del honor perdido: cuando se siente completamente
perdido después de haber matado a su mejor amigo por orden del Rey,
Sancho le pide a la corte que lo mate por su deshonor.Para
Sancho, el único remedio aceptable para reganar su honor perdido
parece ser su propia muerte.
La
idea de matar a su esposa por deshonrarse se manifiesta también
en El médico de su honra; don Guierre nunca sabe de hecho
si Mencía había hecho nada con Enrique, pero el sospecho
fue bastante.En cuanto ve a Mencía
escribiendo la carta de rechaza a Enrique, don Gutierre decide que el sospecho
es bastante para hacerle a otro que la mate.También
aparece aquí la noción de la venganza secreta.Como
la supuesta transgresión de Mencía fue discreto, y la ciudad
no se enteró de que Mencía había estado sola en el
jardín con Enrique, Gutierre la mata en secreto, que es consistente
con lo que dice Wilson en su teoría.Estos
dos ejemplos tienen otra cosa en común, que nos hace pensar.Edward
Wilson dice que el deshonrado mismo puede matar al deshonrador, pero en
estas dos situaciones, hay otro personaje que lleva a cabo la muerte del
deshonrador.El Rey Sancho emplea
a Sancho Ortíz de las Roelas en el asesinato de Busto, y Gutierre
solicita al servicio del médico Ludovico para matar a Mencía.En
Estrella, es sensato que el Rey lo haga a Sancho matar a Busto,
porque una deshonra al Rey debe ser deshonor para todos sus vasallos y
cualquier de estos debe estar alegre de sumplir la palabra del Rey en matar
su enemigo.Pero en El médico
de su honra, no es tan evidente por qué Gutierre no puede matar
a Mencía con sus propias manos.Ludovico
no tiene nada que ver con la familia, pero sin embargo, Gutierre escoge
a éste entre todos los posibles.Tengo
que confesar que no entiendo por qué don Gutierre tiene que solicitar
a que otro mate a su esposa.
Otra
cosa importante que Wilson expresa es la dicotomía entre el honor
personal, la manera en que se ve a sí mismo, y la manera en que
los otros ven a alguien.De este
punto de vista, en Estrella, cada personaje tiene una diferente
concepción del honor.Al
Rey le preocupa por la mayor parte la manera en que los otros lo ve, porque
la culminación de su honra es realmente el fin de la obra, cuando
Farfán lo felicita por haber sido buen Rey y resuelto el problema
del castigo de Sancho con su propia confesión.Pero
para Sancho, el honor que tiene y mantiene a través de la obra se
manifiensta en su propia mente: no le importa tanto qué dicen los
otros sino cómo cree que ha cumplido el fin de ser buena persona
y hacer lo ue ls reglas y las leyes mandan.Otro
tipo de personaje, que no aparece en Estrella, es el a quien realmente
no importa mucho el honor de virtud, a que no la importan los dichos de
otros, y al que tampoco le importa mucho que cumpla los requísitos
de mantener su propio honor personal.Un
ejemplo perfecto es don Juan Tenorio: nunca hasta el fin de la obra muestra
ningún signo de que le importa la opinión del resto de Nápoles,
ni los dos Reyes, ni Catalinón, ni las mujeres que viola, que es
obvio de su burla popular: «¡Qué largo me lo fiáis!»Tampoco
hay un monólogo que revela que a don Juan le importa nada más
que el gozar de tantas mujeres que sea posible.Entonces
en don Juan vemos un sentido de apatía, no igualado en ninguna de
las otras obras que leímos.Hasta
su muerte, desafía a todo el resto del mundo, las leyes, los Reyes,
y por supuesto las mujeres.Como
no hay cosa en la tierra que lo espanta o lo turba, el único castigo
posible tiene que ver de otro mundo, en forma de don Gonzalo, que vuelve
del mundo de la muerte para traer a don Juan al Infierno.
C.La
diferencia con respecto al honor entre las mujeres y los hombres
En
todas las cuatro obras que leímos, quizás la única
cosa que queda constante es que hay por lo menos una mujer hay una mujer
cuyo honor está en peligro.En
Estrella, el honor de Estrella Tavera está dispuesto a riesgo
porque el Rey entra en su casa cuando su hermano no está en casa.Este
deshonor es un cuestión puramente espacial: el Rey nunca ve a Estrella
en la casa, no se hablan, y de hecho, mientras pasa el asunto, Estrella
no sabe que el Rey está en la casa.Es
obvio que la entrada del Rey en la casa es una cosa que Estrella no puede
controlar, entonces tampoco entró el Rey con permiso de Estrella.Pero
en el sistema de las obras que leímos, el honor de la mujer depende
en la posibilidad y el sospecho de que la mujer sea infiel.Así,
hay un contraste entre la descripción del honor de surge de Estrella
y lo que pasa en el caso de El burlador de Sevilla.En
vez del Rey, que no logra entrar en el cuarto de Estrella, don Juan Tenorio
termina violando a la duquesa Isabela, Tisbea, y Aminta, tres mujeres en
todo, dentro la obra escrita; está a punto de violar por completo
a doña Ana cuando entra su padre don Gonzalo y los interrumpe, pero
ya había llegado hasta estar en el mismo cuarto con ella y seducirla.Entonces
el honor de las mujeres debe estar ofendido, pero en fin de la obra, todas
las mujeres mantienen tanto orgullo que pueden ir al Rey y pedirle que
haga justicia en el caso y que castigue de una manera a don Juan.Y
en El médico de su honra, volvemos al concepto de violación
espacial.Doña Mencía
está dormida, supina en el jardín de u casa, cuando entra
don Enrique para hablarla.Aunque
los dos ya sienten una porción del amor que habían tenido
antes, Mencía insiste en que don Enrique salga del jardín
y que no la moleste.Como en el caso
de Estrella, no hay una violación física, y Mencía
no tiene la culpa directa, pero es una cosa dada que su honor está
afligido, que Enrique la viola de algún modo cuando entra en el
jardín.En todos los casos
nombrados, lo interesante es que el deshonor pertenece a la mujer.Aunque
el hombre inicia, solicita, insiste, y sale de su propio cuento, la mujer
es la que tiene que andar después con la marca de haber sido violada
y deshonrada por el hombre.El modo
en que la mujer recupera el honor perdido es también distinto a
el del hombre, primero porque la mujer no posee la fuerza física
que requiere darle muerte al violador masculino.Entonces
si la mujer quiere tener venganza por su perdido honor, tiene que pedirle
a otro que la vengue.En el caso
de Estrella, el Rey no entra en su aposento entonces la deshonra no se
manifiesta de formal fija, pero en fin del Burlador, todas las mujeres
violadas por don Juan llegan al alcázar para pedirle justicia al
Rey.No saben hasta que llega Catalinón
de su almuerzo con don Gonzalo que la justicia divina ya se acabó,
y que don Juan Tenorio ya está muerto, quitándoles la oportunidad
de tener venganza.Y en Médico,
Mencía, la mujer violada, termina siendo también la víctima
del asesinato.Entonces vemos que
no hay, en ningún ejemplo de las tres obras mencionadas, una mujer
deshonrada que pide y recibe justicia para el que la deshonra.
D.El
Honor y la obra de teatro
Hemos
visto los ejemplos más importantes de diferencias entre el honor
en las obras que hemos leído, entonces es apropriado usar estos
ejempos para tratar de responder ahora a la pregunta, ¿de qué
manera nos comunica una obra dramática su propia concepción
del honor?Las ideas de la obra de
teatro normalmente se expresa por medio de la pura palabra; cuando se lee
una obra sin poder verla, lo único que se tiene enfrente son palabras.Entonces,
los diálogos son palabras, las acciones son palabras, y la comunicación
de todas las ideas viene en forma de palabras.Pero
lo interesante de como la obra nos explica el concepto del honor es que
tiene que ser más que palabras.Lo
que quiero decir es que no hay un diálogo o un monólogo que
explica en términos plenos qué es el honor para cada personaje,
para la sociedad, y para la obra entera.Por
ejemplo, aunque Sancho Ortíz tiene una conversación larga
dentro de su propia cabeza antes de ver a Busto en la calle, no se sabe
si Sancho sería capaz de matar a su mejor amigo hasta que lo hace.Y
la manera en que la muerte ocurre es importante también.Sancho
no llega directamente a la casa de Busto, da golpes en la puerta hasta
que Busto responda, y lo mata en el momento en que abre la puerta.Lo
que pasa es que Sancho lucha entre sí cuando conversa con Busto,
y el ímpetu viene de Busto.Entonces
ya están en pelea cuando Sancho mete la espada y Busto cae muerto.Lo
que esto revela es que, aunque Sancho hablaba mucho de como haría
cualquier cosa que el Rey lo manda hacer para protegerlo, no es tan fácil
iniciar el hecho de veras y matar a su mejor amigo.La
presentación de la acción es también importante en
El burlador de Sevilla, que cuando don Juan Tenorio y Catalinón
están en la capilla y comiendo con don Gonzalo, don Juan insiste
en afectar el aparato de valiente.En
primer lugar, se burla de los criados y Catalinón, que tiemblan
en presencia del muerto, y después cuando cenan, don Juan menciona
con orgullo a las mujeres de que ha burlado, como si don Juan no supiera
que sus acciones son en efecto tan malos.Pero
cuando don Gonzalo lo empieza a tocar, inmediatamente le pide un sacerdote
que lo confiese antes de su muerte.Esto
indica que don Juan había sabido todo el tiempo que sus burlas fueron
pecados de grado tan malo, pero nunca había temido el castigo hasta
que don Gonzalo lo toca en la capilla.En
contraste con la resistencia de Sancho Ortíz, don Gonzalo, que es
de algún modo el mensajero de la muerte, no pierde tiempo en matar
a don Juan con su mano abrasadora.En
estos dos ejemplos, la manera en que la acción prosigue es lo que
nos da una idea de cómo funciona el honor.Para
Sancho, que dice que haría cualquier cosa para el Rey, cumplir lo
que el honor lo manda hacer algo tan difícil que realmente no puede
combatir la resistencia que tiene a matar a su mejor amigo hasta que Busto
mete mano primero.Y don Juan demuestra
que no tiene ningún problema desafiar toda su vida a los que lo
quieren castigar, o por lo menos parar, pero que en el momento en que importa,
se arrodilla y ruega la oportunidad de confesarse como cualquier cristiano.Estos
detalles específicos solamente surgen en la manera en que pasa la
acción, y realmente no se puede distinguir un aspecto tan mínimo
desde la pura conversación.
II:
Acción dramática: desarrollo del conflicto
En
El Burlador de Sevilla, don Juan Tenorio viola a cuatro mujeres:
Isabela, Tisbea, doña Ana, y Aminta.La
única con que no consigue tener relaciones es doña Ana.En
dos casos (Isabela y Ana, dos nobles) finge ser uno de sus amigos para
convencerle a la mujer que lo acepta; encuentra a las otras dos mujeres
en el campo, y les promete matrimonio con todas.Después
de gozar a Isabela es exiliado de Nápoles, pero como ya estaba exiliado
de España, tiene que romper el primer exilio para cumplir el segundo.Durante
el asunto con doña Ana, entra su padre don Gonzalo, y don Juan lo
mata antes de salir.Su acómplice
constante es Catalinón, que se burla del burlador constantemente;
es una especia de protagonista resistente, porque no está de acuerdo
con todas las burlas que hace don Juan.Otro
acómplice es el tío Pedro Tenorio, embajador de España
a Nápoles, que facilita la escapa de don Juan de la escena de la
violación de Isabela y miente al Rey, con tal que don Juan prometa
salir del país.Pero como
don Juan pone el nombre y honor de la familia en peligro con las transgresiones,
es de algún modo antagonista de don Pedro también.A
la vez, como adopta las identidades de sus amigos para conseguir a sus
mujeres, es también antagonista del duque Octavio y el Marqués
de la Mota.Realmente no hay personaje
en la obra que no sea en parte antagonista de don Juan Tenorio.Antes
de que el Rey se entera de las burlas, nombra a don Juan como futuro marido
de la duquesa Isabela, y a duque Octavio como comprometido de doña
Ana.Toda Sevilla se mobiliza y le
pide al Rey de Castilla que castigue a don Juan, mientras don Juan y Catalinón
comen con don Gonzalo, que mata a don Juan.La
resolución del antagonismo entre todos los ciudadanos es cuando
Catalinón llega de la capilla con las noticias de la muerte de don
Juan.Todo el mundo casi vuelve exactamente
a su primer estado: Aminta con Batricio y Octavio con Isabela, pero ahora
don Juan está muerto y Catalinón está condenado a
repetir la historia del burlador de Sevilla para todo el mundo.
En
El médico de su honra, don Enrique, hermano del Rey, se despierta,
después de una caída, enfrente de doña Mencía,
su amante previa, que ahora está casada con don Gutierre.Después
Leonor, amante previa de Gutierre, le pide jusitica al Rey porque Gutierre
la había dejado en el altar por ser supuestamente infiel.El
Rey don Pedro la hace esconder para que oiga lo que dice Gutierre del asunto.Gutierre
llega con Coquín, y cuando Leonor se descubre y don Arias lo trata
de explicar por qué había estado en la casa de Leonor, Gutierre
desenvaina la espada, que constituye un peligro de lesa majestad y crea
antagonismo entre el Rey y Gutierre; entonces el Rey les manda a Gutierre
y Coquín a la cárcel.Mientras
Gutierre está en la prisión, el infante Enrique va a la casa
de don Gutierre y le promete libertad a la sirviente Jacinta si en cambio
lo deja entrar en el jardín donde duerme Mencía.Enrique
la despierta, discuten unos momentos, y Mencía le manda salir del
jardín, entonces ahora son antagonistas.Antes
de que sale Enrique, llega Gutierre; Enrique se esconde y sale cuando Mencía
apaga la luz, pero se le cae la daga.Gutierre
encuentra la daga y lo muestra al Rey cReyendo que es de Enrique: como
Enrique es el infante, el antagonismo de antes no importa porque el Rey
es el único que puede enfrentar a Enrique.El
Rey hace que Gutierre se esconde mientras el Rey le muestra la daga a Enrique.Por
casualidad, Enrique le corta la mano al Rey, y el Rey lo expulsa del país.Enrique
le escribe una carta a Mencía que la acusa de causar su expulsión.Don
Gutierre llega a la casa y encuentra a Mencí dormida en el jardín.La
despierta y finge ser Enrique; después se esconde y finge salir;
ahora está seguro del engaño, y cuando descubre a Mencía
escribiéndole una respuesta a Enrique, Gutierre la sorpresa y la
hace desmayar.Toma el papel y escribe
en ella una condenación a la muerte.Llama
a Ludovico el médico y le manda sangrarla a Mencía hasta
que muera.La muerte de Mencía
resuelve el conflicto entre Enrique y Mencía, y también borra
el deshonor que Mencía había a hecho a Gutierre cuando estaba
con Enrique en la casa.Después
de la muerte de Mencía, el Rey le manda a don Gutierre que se case
con Leonor, que resuelve el conflicto entre Gutierre y el Rey, y la animosidad
entre Gutierre y Leonor.
Los
párrafos anteriores son resúmenes básicas de las dos
obras, que incluye unos aspectos básicos del conflicto en cada uno,
pero por supuesto hay mucho más bajo el exterior de la cosa.Empecemos
con El burlador de Sevilla.La
naturaleza de los varios conflictos dentro de la obra son manifestaciones
de un conflicto mucho más extenso.Como
noto en el resumen, casi cada personaje de la obra es antagonista de don
Juan Tenorio; y con la excepción de don Gonzalo, todos los conflictos
son de un nivel o grado semejante.La
violación a Isabela es tan mala que el engaño que hace a
Tisbea y la traición que le hace al duque Octavio, pero lo que hace
a don Gonzalo es peor que todo.Entra
en el aposento de su hija, la trata de violar, y cuando Ana grita socorro,
y entra don Gonzalo, don Juan lo mata de repente, sin la posibilidad de
una lucha honrable.El asesinato
de sorpresa es casi tan malo como matar a alguien de espaldas.Entonces,
por el momento, se debe fijar en el conflicto entre don Juan y don Gonzalo.Es
el único personaje a que don Juan hace un doble deshonor: a pesar
de violar a su hija, don Juan lo mata de sorpresa.Pero
para realmente entender la importancia del conflicto con don Gonzalo, tenemos
que pensar en por qué don Gonzalo lo mata en vez de uno de los amigos
que traiciona.Según las ideas
de Edward Wilson, el duque Octavio o el Marqués de la Mota sería
absolutamente justificado en matar a don Juan por haber fingido sus identidades.Y
Batricio podría haber matado a don Juan y Aminta sin romper las
leyes del honor.Pero ninguno de
los tres hombres toman el iniciativo de hacerlo, entonces no se puede decir
que ninguno de estos conflictos es más importante que el que existe
entre don Juan y don Gonzalo.Según
yo creo, la razón por que don Gonzalo tiene que matar a don Juan
en vez de ningún otro, es que el conflicto central de la obra no
tiene que ver con el mundo terrestro de los humanos vivos.Don
Juan Tenorio vive para gozar de todas las mujeres posible, y después
deshonrar a sus amigos y familia.Nunca,
hasta momentos antes de su propia muerte, tiene la capacidad de entender
que lo que ha hecho está mal.Entonces
el conflicto central existe entre don Juan Tenorio y Dios.Cada
vez que dice «¡Qué largo me lo fiáis!»
está prediciendo el futuro sin saberlo: cuando don Gonzalo lo toma
al infierno, se sabe por cierto que don Juan va a pasar toda la eternidad
bajo el mandato del diablo, que se lo fiará largamente y con tortura
peor que nada que jamás ha experimentado.
Este
tipo de conflicto es el más difícil de tratar de explicar:
¿por qué desafiaría don Juan tanto a Dios?No
podemos advinar exactamente que no crea en Dios o las leyes de la religión,
pero es cierto que a don Juan le falta respeto para la autoridad última
del mundo.Lo único que queda
claro es que don Juan es, de la misma manera, falto de respeto para cualquiera
autoridad terrestra.Este dato no
es una sorpresa: no hay un momento en la obra en el que el honor de don
Juan está amenazado.Cuando
don Juan viola a Isabela, su tío lo ayuda escapar, y Tisbea y Aminta
no se mobilizan en defenso de su honor hasta que don Juan ha salido.Nunca
ha aprendido a respetar ninguna autoridad, entonces no es extraño
que tampoco sabe respetar la autoridad absoluta.Esta
tiene que ser la explicació de por qué don Gonzalo lo mata
y no otro.Ahora que don Gonzalo
ha vuelto del mundo de los muertos, no es el mismo personaje que había
sido antes. Ahora es mensajero
de Dios, que indica en el diálogo final antes de que mata a don
Juan:
Éste
es poco
para
el fuego que buscaste.
Las
maravillas de Dios
son, don Juan, investigables,
y
así quiere que tus culpas
a
manos de un muerto pagues;
y
si pagas desta suerte,
????????????
ésta
es justicia de Dios:
«Quien
tal hace, que tal pague.»(III,
2763-2772)
El
castigo que don Gonzalo le entrega a don Juan no es simplemente para el
deshonor de su familia; Gonzalo lo castiga a don Juan por parte de Dios.Entonces,
con la muerte de don Juan, el antagonismo entre don Juan y todo el mundo
también desaparece, y la obra ya está resuelta.
En
El médico de su honra, el conflicto tampoco está muy
claramente definido con respecto a solamente dos personajes centrales.Pero
hay cinco que realmente forman el núcleo de la obra.Si
los ponemos en orden causal, el conflicto entre don Gutierre y doña
Leonor es lo que causa que Gutierre empuña enfrente del Rey, que
crea otro conflicto y causa que Gutierre no está en la casa cuando
llega Enrique a ver a Mencía.El
amor previo entre Enrique y Mencía es el ímpetu por su visita,
que causa otro conflicto, entre Enrique y Mencía, que luchan sobre
por qué había terminado su noviazgo.Que
Enrique ha visitado a Mencía sin la presencia de don Gutierre en
la casa causa otro conflicto: ahora Gutierre sospecha que Mencía
ha sido infiel.Pero la manifestación
del conflicto entre Gutierre y Mencía no se lleva a cabo todavía.Primero,
el sospecho de la infidelidad de Mencía le fuerza a Gutierre que
vaya a ver el Rey para mostrarle la daga que encontró; ya sabemos
que el resultado de este encuentro es que el Rey expulsa a don Enrique
de la ciudad, entonces Enrique le escribe a Mencía, entonces Mencía
le escribe a Enrique, entonces don Gutierre la hace matar dos horas después.En
resumen, tenemos lo siguiente:
![]()
![]()
doña
LeonorRey don Pedro
![]() |
|||||||


![]()
![]()
![]()
don
Gutierre
![]()
![]()
doña
Mencíainfante don Enrique
Ahora
la cosa que es más interesante para mí es que solamente falta
una doble flecha para indicar conflicto: entre don Gutierre y don Enrique.En
las otras obras siempre hay algún tipo de enfrentamiento entre el
deshonrador y los hombres que sus hechos afectan.En
La Estrella de Sevilla, Busto deshonra al Rey y el Rey en turno
hace matar a Busto.En El burlador
de Sevilla, el padre de una de las violadas es la que mata en fin a
don Juan Tenorio.Pero aquí,
el único encuentro importante entre don Gutierre y Enrique tiene
lugar en principio de la obra cuando Gutierre vuelve a la casa a ver a
don Enrique herido.Ese dibujo también
demuestra otra cosa interesante.Las
flechas causales indican el orden constructivo, en que un conflicto causa
o facilita otro; en otras palabras, 1à2à3à4à5.Pero
también hay un orden absoluto, que incluye el orden en que un conflicto
resuelve o facilita la resolución de otro y al revés.El
conflicto entre Mencía y Gutierre lo causa a Gutierre que vea al
Rey y pedirle que mire la daga, entonces termina el conflicto entre el
Rey y Gutierre.Después, por
el ayudo del Rey y la expulsión de Enrique, Gutierre se entera de
la situación entre Enrique y Mencía que lo causa hacerle
matar a Mencía.La muerte
de Mencía quiere decir que ahora don Gutierre está libre
de la obligación de estar casado, entonces ahora el Rey les manda
a Gutierre y Leonor que se casen, que es lo que termina la obra y en fin
resuelve el conflicto entre Gutierre y Leonor.Ahora
la serie de flechas debe tener unos negativos, así (intepreta que
«~» quiere decir «la resolución de»): 1à2à3à~2à4à5à~3,
~5à~1.Es
curioso porque el conflicto entre don Gutierre y Mencía es la solución
misma, porque el conflicto consiste en que Gutierre se entera de la carta
que Mencía le escribe a Enrique, y la mata en seguida.Pero
si pensamos, siempre va a hacer por lo menos uns flecha de un elemento
a su propia resolución, porque alguno de los conflictos tiene que
resultar en una confrontación directa, que casi siempre implica
una resolución, o en forma de una muerte, un viaje a la cárcel,
o la realización de un amor.En
este caso, el único conflicto que queda abierto en fin es el conflicto
entre el Rey y don Enrique, que históricamente tiene sentido porque
la lucha entre los dos en la que Enrique va a matar al Rey don Pedro no
lugar años después.De
estos argumentos lógicos, ahora es más fácil ver exactamente
como transcurre la acción de la obra y como funciona el conflicto.
Ahora,
¿qué dicen estas estructuras con respecto a la importancia
del orden de la sociedad?En contraste
a La Estrella de Sevilla, estas dos obras muestran una situación
original, la sigue hasta un punto, y termina en un lugar semejante que
como había sido antes.En
Estrella, el Rey, que parecía mal Rey, termina siendo buen
buen justiciero y bien honesto. Estrella, que era novia de Sancho y hermana
de Busto, ahora no tiene hermano y el Rey tiene a cargo dotarla para que
se case con alguien a pesar de Sancho.Pero
en Burlador, duque Octavio está otra vez con Isabela, y la
única cosa que ha cambiado es que ahora Mota no está con
doña Ana.En Médico,
ahora Gutierre está reunido con Leonor, que fue la situación
meses antes de que empieza la obra, el Rey es todavía Rey, y la
única diferencia mayor es que Enrique está solo.Estas
dos obras proponen que la resolución a un conflicto va a ser parecida
a la situación inicial, pero para Estrella, la palabra resolución
no tiene que querer decir una vuelta a la situación anterior.La
resolución de la obra es simplemente el fin del conflicto, que no
es necesariamente un equilibrio.