-Una nota técnica: La fórmula de las citas va a ser la siguiente: (nº de jornada, nº de versos).El resto de la información obligatoria va a aparecer mencionado en el contexto de la cita.

I: La cuestión del honor en la obra dramática del Siglo de oro

A.En una obra: La Estrella de Sevilla

La Estrella de Sevilla trata del honor personal de la familia de una mujer, cuyo honor está en peligro porque un hombre trata de violar el espacio personal y sagrado de la mujer.En la época en que tiene lugar la obra, esta violación puede ocurrir en cualquier nivel: para los pobres y burgueses tanto para los nobles y ricos, la violación del espacio de la mujer es una transgresión de su honor.Entonces sea o no sea Rey de Castilla, el violador le pone a la mujer en peligro de perder todo su honor.Pero la cosa interesante de esta obra es que el violador es el Rey; más es una figura nueva en los ojos de los Sevillanos, que quiere y necesita establecer su capacidad de ser buen Rey, caballero, y justiciero.El requisito de que el Rey cumpla estas características nos da una vista de otro aspecto del honor, que es el honor oficial.Pero para tener una idea de como funciona el honor de todos los modos distintos en que aparece en la obra, es mejor mirarlo con respecto a cada uno de los personajes importantes.Para escribir el análisis, realmente no quiero seguir exactamente por orden de personaje; tampoco quiero seguir el orden puramente cronológico del texto. Creo que sería mejor seguir en orden de asuntos, que empiezan a revelarse cronológicamente, pero que nos hace pensar en cosas anteriores también.Con tal que explique cada paso y el porqué del orden de los asuntos, creo que este modo de escribir saldrá lo mejor entendido posible.

Empecemos con el Rey, don Sancho IV, el Bravo.En principio del libro, el honor de que el Rey se preocupa es el tipo más oficial, porque está tan ocupado con las cosas de la llegada real a Sevilla.La primera escena es una conversación entre el Rey Sancho y los alcaldes mayores de la ciudad, en que el Rey declara que la ciudad lo honra, y que su honor depende en que satisfaga las esperanzas de la ciudad que lo ha honrado:

Del gasto y recibimiento,

del aparato en mi entrada,

si no la dejo pagada,

no puedo quedar contento.(I, 11-14)

Parece que el Rey se dedica personalmente a dar valor y significado al modo en que los Sevillanos lo recibieron en Sevilla.Esto es importante porque durante la mayor parte de la obra, parece que al Rey le preocupa solamente perseguir a Estrella, el objeto de su deseo físico.Aún hay tentación de decir que, para don Sancho el Bravo, el ser Rey es, principalmente, un privilegio que le permite hacer cualquier cosa que le apectezca, en cualquier momento, y con quienquiera que le interese.Pero en esta cita, el Rey indica que el mayor énfasis de su visita debe estar en demostrarles a los Sevillanos que puede ser buen Rey, y que puede mostrarse a si mismo que es capaz de ser buen Rey y satisfacerles a las esperanzas de los Sevillanos.Lo que quiero decir es que, aunque el Rey parezca no tener en su deuda a los Sevillanos en mente, no es que no entienda la función de su visita a Sevilla hasta el fin de la obra, sino que sabe exactamente por que está en Sevilla, pero lo ignora por un rato cuando persigue a Estrella.Sin embargo, desde el perspectivo de la segunda escena, se tiene que cuestionar los motivos del Rey cuando establece la corte en Sevilla.Sin saber nada de Estrella Tavera, es fácil creer que el Rey decide poner la corte en Sevilla porque los Sevillanos lo habían encantado tanto, que quiere volver a visitar a Sevilla lo más frecuente que sea posible.

En la segunda escena, el Rey muestra el lado opuesto de su ímpetu por haber establecido la corte en Sevilla.Don Arias le pregunta de cómo le pareció Sevilla en general.El Rey responde con una afirmación de que mira con mucho gusto hacia la visita y el poder volver a visitarla en el futuro:

Claro está

que ciudad tan rica y bella,

viviendo despacio en ella,

más despacio admirará.(I, 57-60)

Don Arias intepreta que el Rey habla de la belleza estructural de la ciudad, y responde con un comentario de las calles grandes que había visto, pero el Rey aclara su declaración previa con otra:

Y las divinas bellezas,

¿por qué en silencio las pasas?

¿Cómo limitas y tasas 

sus celajes y arreboles?

Y dí, ¿cómo en tantos soles

como Faetón no te abrasas?(I, 65-70)

Entonces a don Sancho el Bravo no le parece importar la profana belleza de la ciudad, sino la divina belleza de las mujeres viven en Sevilla.

Me conviene decir en este momento que es importante que don Arias no sepa lo que el Rey quiere decir la primera vez que habla de la belleza de la ciudad.Quizás indique que don Arias no había notado que el Rey miraba tanto a las mujeres en vez de la calle y los edificios cuando llegaban en el centro de la ciudad.Pero también es posible que don Arias realmente hubiera notado en qué el Rey se fijaba cuando hablaba; en este caso es apropriado preguntar por qué don Arias no dice nada, por su propio cuento, de las mujeres de la ciudad en cuanto el Rey menciona la belleza.La explicación que yo encuentro más posible es que hay un código implícito, que no sería apropriado que don Arias mencionara a las mujeres bellas cuando el Rey llega al tema de la belleza.Una cosa semejante ocurre más adelante en la escena cuando el Rey indica que quiere verla a Estrella.Don Arias responde que si el Rey quiere deshonrar a Estrella, «no es justo/ que hagas a su hermano Busto/ bestia del portal también» (I, 188-190).Aquí parecería que a don Arias le turba la idea de deshonrar a Busto para poder deshonrar a su hermana, pero cuando el Rey insiste en que don Arias le diga cómo puede ayudarlo a ver a Estrella, don Arias excluye el comentario moral y dice, «a su hermano honrar podrás;/ que los más fuertes honores/ baten tiros de favores» (I, 195-7).Por la vista personal del Rey que provee este diálogo entre el Rey y don Arias, vemos que a don Sancho el Bravo, importa poco la posibilidad de destruir el honor de otros, por lo menos con respecto a Busto y Estrella Tavera.La conversación entre don Arias y el Rey termina con la promesa de que don Arias trate de arreglar una reunión entre don Sancho, en la que el Rey piensa honrarlo a Busto con algún título para que pueda llegar a tener relaciones sexuales con Estrella.En este caso, el Rey y don Arias están perfectamente informadas de la consecuencia de honrarlo a Busto.Los dos entiendes que, si el Rey le da un título a Busto, la honra va a llegar a ser deshonra cuando el Rey transforma el título en soborno y lo usa para deshonrar a Estrella.El significado de esta escena, a pesar de nombrar a Estrella por primera vez, es que nos ilustra el lado personal del Rey y sus motivos, en vez de la vista oficial que la primera escena nos ofrece.De este modo, hay una dicotomía absoluta entre las primeras dos escenas: la primera tiene lugar en un espacio público, con todos los alcaldes mayores presentes, y la segunda tiene lugar en un espacio cerrado; en la primera, el Rey implica que establece la corte en Sevilla porque ha gozado tanto del bienvenido de los Sevillanos en Sevilla, y la segunda nos sugiere que establece la corte en Sevilla para poder volver cuandoquiera a ver a las mujeres bellas de la ciudad, incluso a Estrella; la primera demuestra el lado oficial del Rey y su honor, y la segunda demuestra otro lado en un nivel más personal.

La próxima escena empieza el argumento de quién va a ser suceder al capitán en la frontera de Archidona.Don Gonzalo le pide al Rey que lo haga capitán de la frontera, porque es hijo del capitán anterior que ha muerto, para que el oficio siga la línea de su familia.Después llega Fernán Pérez de Medina, que también le pide al Rey que lo haga el mismo capitán.Para estos dos hombres, Gonzalo el joven cuyo padre fue honrado capitán, y Fernán Pérez que ha tenido más experiencia con la guerra, recibir el oficio militar que persiguen sería un honor verdadero.Pero en contraste, el Rey les dice que tiene que consultar a «otras [personas] del reino importantes» antes de dar la posición a nadie (I, 266).Vemos en la próxima escena que se refería a Busto Tavera, que no había pedido la posición ni tiene nada que hacer con la selección del nuevo capitán.Ya sabemos que el Rey estaba pensando en honrarlo para deshonrarlo, entonces en la quinta escena, cuando el Rey le ofrece el título a Busto, demuestra otra vez que no importa mucho al Rey el honor de otros.Como el ser capitán es una grán honra para don Gonzalo y Fernán Pérez, el ofrecerlo a Busto, que no quiere ser capitán para nada y no tiene experiencia en la guerra, es una deshonra tácita por parte del Rey hacia los dos que lo habían solicitado.Esa acción queda siendo deshonra aunque Gonzalo y Pérez nunca sepan que el Rey le ofreció el título a Busto antes de decidir entre los dos militares.

Entre esas dos escenas (la cuarta y la quinta), vemos la definición básica del honor que está corriente en Sevilla cuando el Rey entra.Primero, el concepto del honor heredado del nombre de la familia está presente en don Gonzalo, que cree que merece el título basado en el valor de su padre.En la carta que deja con el Rey, cita los hechos valerosos y la servidumbre de su padre como fundación de porqué merece ser capitán.Otra concepción posible del honor aparece en las palabras de Fernán Pérez, que se basa en su propio valor.En contraste con la carta de don Gonzalo, la de Fernán Pérez dice que él ha servido al reino, que él tiene experiencia en la guerra, y que Fernán Pérez, no que su padre, ha sido acutivo del enemigo en Granada en nombre del país y la corona.En el caso de Fernán Pérez, el honor es algo ganado y no dado o heredado como don Gonzalo parece creer.Entonces cuando el Rey le propone que Busto escoja entre los dos que quieren ser capitán y sí mismo, la decisión a que Busto llega va a indicar mucho con respecto al personaje de Busto.Antes de mirar su decisión, es importante analizar la entrada y los saludos entre Busto y el Rey.Mientras el vasallo siempre está turbado en presencia del Rey, Busto no entiende por qué el Rey don Sancho lo ha llamado, y por eso llega «dos veces? turbado» (I, 285).Busto Tavera sabe la posición social que tiene; el saber exactamente donde pertenece y cumplir su papel así es lo que compone su honor.Entonces cuando Busto está arrodillado enfrente del Rey, y le dice que Busto se levante, el honor de Busto le manda responder:

Bien estoy así;

que si el Rey se ha de tratar 

como santo en el altar,

digno lugar escogí.(I, 289-292)

Busto le dice al Rey que no puede levantarse en su presencia porque así no se hacen las cosas: es costumbre tratar al Rey como santo en el altar, entonces no puede sino quedarse arrodillado, y así Busto mantiene y demuestra su honor.Ahora pasemos a la evaluación de los candidatos de capitán.Presentado con los memoriales de los dos hombres que quieren ser capitán, Busto decide que el que merece la posición es Fernán Pérez, el que se basa en la capacidad aprobada de ser buen militar, y dice que don Gonzalo no puede simplemente heredar de su padre la capacidad de guiar a una tropa de soldados en la frontera.En vez de hacerlo capitán a don Gonzalo, Busto le aconseja al Rey que lo haga adalid a don Gonzalo, supuestamente para que gane experiencia en la guerra antes de llegar a tener tanta responsabilidad.Cuando el Rey se felicita a la cordura del consejo de Busto, responde:

Sólo quiero (y la razón

y la justicia lo quieren)

darles a los que sirvieren 

debida satisfacción.(I, 393-6)

Vemos en sus propias palabras ahora que para Busto Tavera, el honor consiste en satisfacer a los que la merecen, por haber hecho algo que merece ser reconocido.Por eso, Busto no entiende (y entonces está sospechoso) por qué lo quiere honrar.En el mundo de Busto, la honra debe pertenecer al que merece ser honrado por sus hechos, y hasta el punto en que el Rey lo llama, Busto no ha hecho nada que merece tal reconocimiento.Como el orgullo de Busto es tan evidente, no entiendo excactamente por qué acepta la invitación del Rey a ser su camarero.Quizás es costumbre que cuando el Rey le ofrece a un vasallo la honra de dotar a su hija, no se rechaza el ofrecimiento.La razón que le da a Sancho Ortíz de las Roelas, novio de Estrella, realmente no explica la respuesta completa a esa pregunta:

Andaba

entre tantas demasías

turbado mi entendimiento,

que lugar no me dió allí

a decirlo.(I, 637-641)

Lo único que dice es que a Busto no le ocurrió decirle al Rey que Estrella ya tiene novio, que es difícil de creer.Su respuesta realmente no me satisface en explicar la aceptación del ofrecimiento del Rey.Pero del encuentro entre Busto y el Rey, es evidente y claro que el honor, según Busto, es algo que tiene que ser ganado, demostrado, y mantenido.

En todo, las primeras escenas que hemos visto son ejemplares del honor conceptual, porque en estos diálogos, no hay ningún caso de peligro actual para el honor de un personaje.Las concepciones del honor en este caso son teóricas, porque toda la acción con respecto al honor es estática: no se puede entender toda la situación hasta que veamos algún caso dinámico, un instante en que hay el peligro o la amenaza de que un personaje pierda su honor.Esta situación se presenta en el próximo asunto mayor de la obra, cuando el Rey entra en la casa de los Tavera y amenaza el honor de Estrella Tavera, Sancho Ortíz, y Busto Tavera.El puro acto de tratar de entrar en la casa significa deshonrar a Busto, porque es la manifestación de los consejos de don Arias en la segunda escena, de honrar a Busto para conseguir poder ver y violar a Estrella.Pero además de eso, como Estrella está en casa sin la presencia de Busto, que el Rey entra es realmente una deshonra hacia Estrella también.Entonces cuando Busto entra y encuentra las voces de un hombre desconocido en su casa, entiende inmediatamente que hay algún mal pasando, y le amenaza al desconocido (que ya no sabe que es el Rey):

Rey:Aparta.

Busto:No sois cortés;

y si pasa, ha de pasar

por la punta desta espada;

que aunque esta casa es sagrada,

la tengo de profanar.

Rey:Ten la espada.

Busto:¿Qué es tener,

cuando el cuarto de mi hermana

desta suerte se profana?

Quién sois tengo de saber,

o aquí os tengo de matar.(II, 988-997)

Ahora la obra está metida en el primer conflicto central de la obra: el Rey viola el honor de Busto por estar en su casa sin permiso y cuando no Busto está.La reacción inmediata es la violencia: Busto está absolutamente preparado a defender su honor con la fuerza de muerte, sea quien sea escondido en la oscuridad de su casa. Y lo hace, pero pero primero, lo deshonra al Rey de otra manera.Cuando el Rey le dice a Busto que es el Rey, Busto no lo cree, y rehusa decir en voz alta que el Rey podría haber cometido tanta deshonra.Aún cuando se da cuenta de que el desconocido hombre es el Rey Sancho, Busto no le da el respeto de admitir que puede ser Rey:

Menos crédito te doy;

porque aquí no viene el nombre 

de Rey con las obras, pues

es el Rey el que da honor

tú buscas mi deshonor.(II, 1043-7)

Estos versos componen un insulto irreparable al Rey, porque Busto lo recuerda de que ningún buen Rey sería capaz de violar tanto la ley y el código del honor, entonces implica que el Rey está fracasando en el perseguimiento de merecer el título de buen Rey.Cuando lo deja salir sin pelear, insulta aún más al Rey, porque indica que este hombre desconocido no merece el respeto de una lucha.De este modo, el deshonor que Busto hace al Rey aumenta, hasta la culminación de la deshonra final y en efecto, el deshonor fatal.Busto mata a Natilde por haberle dejado entrada al Rey en la casa sin la presencia del Rey, y pero que eso, deja la promesa de libertad, escrita a mano del Rey, en el pecho del cuerpo de Natilde, que cuelga en una plaza pública de la ciudad.Esta acción quiere decir la retribución al Rey por haber usado su posición superior, para sobornar a Busto y Natilde, para entrar en la casa de una mujer, sin que su protector esté presente para defender su honor, todos los cuales ponen en peligro el honor del nombre Tavera en Sevilla.Este asunto nos da una idea de la voluntad que tien Busto de defender su honor cuando alguien lo amenaza.El resultado directo de la retribución de Busto es que el honor del Rey ahora está en peligro público, porque toda ciudad puede ver el cuerpo de Natilde, moviendo por el viento en una plaza central, con la evidencia escrita de los malhechos del Rey dispuesta, para que todo el pueblo la pueda ver.La reacción del Rey es también violenta.En cuanto el Rey descubre el cuerpo de Natilde colgada de la plaza, está tan enojado con Sancho, que declara que «Mataré a los dos hermanos,/ si se alborota Sevilla», y tan enojado con el estado en que está, que al ciudad que le había gustado tanto antes, dice que «se ha de arder hoy con su Estrella Sevilla» (II, 1243-4; 1258-9).El acto de meter el papel en la mano de Natilde, entonces, funciona como la violación espacial que había insultado y deshonrado a Busto.Para salvar su honor, la única cosa que el Rey puede hacer es vengarse, y según la concepció crriente del honor, que vamos a ver más adelante, el Rey está completamente justificado en mandar la muerte de Busto, que es la medida que el Rey escoge.

Éste es el conflicto mayor de la obra, pero no es tan simple como una lucha entre Busto y el Rey; hay dos elementos importantes del conflicto.Primero, hay el conflicto entre Busto y el Rey, que hemos visto en parte arriba.Y ahora Sancho es parte del conflicto también: don Arias le invita a Sancho Ortíz al alcázar para pedirle que lo mate a Busto, para salvar el honor del Rey.Cuando Sancho llega al alcázar, indica que se siente la misma turbación que Busto había nombrado en su visita, pero aún más que la turbación, Sancho indica que cuando ve al Rey, «una imagen veo,/ de Dios, pues le imita el Rey» (II, 1442-3).Después el Rey le dice a Sancho que el hombre cuya muerte le pide ha cometido el crimen de lesa majestad, o crimen laesae, y Sancho vuelve a decir:

¡Que muera luego!

Y a voces, señor, os pido,

aunque él mi hermano sea,

o sea deudo, o amigo

que en el corazón se emplea,

el riguroso castigo

que tu autoridad desea.

Si es así, muerte daré,

señor, a mi mismo hermano

y en nada repararé.(II, 1515-1524)

Aquí Sancho toma la deshonra del Rey por parte de Busto (aunque ya no sabe a quién va a tener que matar) como deshonra propia y personal, y promete cumplir la palabra del Rey, sea quien sea el delincuente.Realmente, no tiene otra opción, porque en el sistema monárquico de la obra, un crimen contra el Rey, aunque sea el peor personaje de todo el mundo, bobón, o buen Rey, es un crimen que no puede pasar sin ser castigado, y es la responsibilidad de cada uno de sus vasallos protegerlo al Rey.Entonces no es extraño que Sancho acepte las condiciones que el Rey le ofrece, porque hacer otra cosa sería deshonrar en turno al Rey.La única cosa que Sancho dice que nunca haría es matar al delincuente a espaldas, porque matar a alguien a espaldas significa una muerte deshonrable, y Sancho Ortíz dice que no puede hacerse traidor.Como el Rey Sancho no le revela el nombre del personaje que tiene que matar hasta que Sancho sale del alcázar, Sancho Ortíz acepta lo que el Rey le propone sin otra reservación: matar a alguien (todavía desconocido) con la promesa de disculpa por parte del Rey después de haberlo hecho.Por supuesto, Sancho se sorpresa al ver que el nombre en el papel es el de su mejor amigo, Busto Tavera.Primero, lo turba simplemente porque Busto es su cuñado, su amigo de siempre.Pero después de pensar un momento, se da cuenta de que el Rey quiere la muerte de Busto para que pueda tener a Estrella, que causa en Sancho una duda doble de qué va a hacer.Ahora Sancho está metido en un enima moral: matar a Busto quiere decir matar a su mejor amigo y facilitar que otro persiga su mujer, pero no matarlo quiere decir deshonrar al Rey.

Después de que Sancho encuentra a Busto, por casualidad, lucha entre sí para lograr la resolución para poder matar a su mejor amigo por toda su vida.En fin, es Busto que empieza la pelea cuando Sancho lo insulta, y en la riña que sigue, Sancho mata a Busto.Antes de que muere por fin, Sancho le pide a Busto que lo mate con su espada, porque está tan atormentado por haberlo matado.Pero curiosamente, Busto hace casi la misma cosa que había hecho cuando el Rey estaba en su casa.En vez de seguir el urgio de cometer violencia física hacia el que lo ha deshonrado, rehusa satisfacerlo, y en vez de matar a Sancho, lo bendice: «A doña Estrella/ os dejo, hermano, encargada» (II, 1824-5).Pero exactamente como el Rey, que se enfada cuando Busto lo rehusa pelear en su casa, Sancho se siente peor porque ahora tiene que vivir con la pesa de haber matado a Busto, y no invoca la disculpa del Rey para escapar ir a la cárcel.Para Sancho, después de matar a su mejor amigo, la muerte es el castigo mínimo que merece por el deshonor que ha cometido.Para explicar eso, no es que la muerte sea el castigo exactamente, sino la solución al enigma moral en que Sancho Ortíz de las Roelas está metido.No seguir la orden del Rey que mate al Busto sería un agravio y un deshonor a la corona de Castilla, pero cumplir su palabra quiere decir matar a su mejor amigo y hermano de su novia, un deshonor que está en el mismo nivel de seriedad con el no cumplir la palabra del Rey.

Ahora que tenemos los dos elementos más importantes del conflicto central de la obra, es importante ver como desenlacen.En vez de dejar que Sancho pierde toda su vida en la prisión, Estrella lo libera, disfrazada, y lo deja en el campo.Parece que la solución ya está dado, porque la conversación entre los dos termina antes de que se separan, así:

Sancho:En mi honra estoy.

y te ofendo con vivir.

Estrella:Pues vete, loco, a morir,

que a morir también me voy.(III, 2642-5)

Se supone que la obra termina con la muerte de los amantes, pero cuando Sancho vuelve a Sevilla para pedir que el Rey y los nobles lo maten, el Rey lo absuelva públicamente enfrente de una audencia que incluye a Estrella: el Rey toma toda la responsabilidad para la muerte de Busto, y explica que Sancho solamente había ejecutado la palabra del Rey.Así termina la obra.Sancho y Estrella no vuelven a ser novios, aunque se quieren, pero el Rey mantiene el privilegio de dotarla.De repente, el honor de Sancho Ortíz está restaurado, porque el Rey hace legítima el hecho de que Sancho ha matado a Busto. Y el honor del Rey está ahora arreglado también, porque Farfán y don Pedro, los alcaldes mayores, muestran que aprueban de la situación final.Entonces el Rey, que en matar a Busto había ganado el honor personal, ahora llega a recuperar el honor oficial también, que estaba en peligro cuando el papel estaba en las manos muertas de Natilde.Nótese que el así se puede decir que Farfán y don Pedro, como los únicos personajes que hablan que no tienen una parte en los asuntos complicados de la obra, son los que más acercan representar la opinión pública de Sevilla, y entonces el honor de los Sevillanos como grupo social.Lo que este fin nos hace ver es que hay conexiones complejas e íntimas entre el honor de cada personaje, y que un cambio o peligro en el honor de alguien nunca sucede sin afectar de alguna manera a otro personaje.Por ejemplo, el establecimiento del honor del Rey depende en el honor de Sancho: que el Rey termina arreglando el problema de honor de Sancho beneficia a toda la ciudad, y en fin cumple la fución de salvar su propio honor en los ojos de Sevilla.

B.Las ideas de Edward Wilson (profesor del editor de nuestro El médico de su honra)

El aspecto que me interesa más del código de honor que expresa Wilson es el permiso que le da a un deshonrado de matar al deshonrador, incluso a una esposa, y aún en el caso que el deshonor sea solamente sospechado, y no cierta.Parece un tema constante en todas las obras que hemos leído, pero quiero fijarme pricipalmente en La Estrella de Sevilla, porque ya he expresado mucho sobre ella, y sería más fácil referirme a lo anteriormente dicho.Primero me toca a mí escribir las correlaciones más sobresaltadas entre los textos de Wilson y el autor desconocido de Estrella.Primero, la idea de matar a alguien por puro sospecho se manifiesta en el asesinato de Natilde: Busto nunca sabe por cierto que ella le había dado entrada al Rey, pero la mata porque la sospecha de haberlo hecho.Después, Busto invoca la violencia para vengarse de ese agravio irremediable: le ordena a Sancho que mate a Busto para restablecer el honor perdido.Parece que aún Sancho Ortíz cree en la muerte como solución universal al problema del honor perdido: cuando se siente completamente perdido después de haber matado a su mejor amigo por orden del Rey, Sancho le pide a la corte que lo mate por su deshonor.Para Sancho, el único remedio aceptable para reganar su honor perdido parece ser su propia muerte.

La idea de matar a su esposa por deshonrarse se manifiesta también en El médico de su honra; don Guierre nunca sabe de hecho si Mencía había hecho nada con Enrique, pero el sospecho fue bastante.En cuanto ve a Mencía escribiendo la carta de rechaza a Enrique, don Gutierre decide que el sospecho es bastante para hacerle a otro que la mate.También aparece aquí la noción de la venganza secreta.Como la supuesta transgresión de Mencía fue discreto, y la ciudad no se enteró de que Mencía había estado sola en el jardín con Enrique, Gutierre la mata en secreto, que es consistente con lo que dice Wilson en su teoría.Estos dos ejemplos tienen otra cosa en común, que nos hace pensar.Edward Wilson dice que el deshonrado mismo puede matar al deshonrador, pero en estas dos situaciones, hay otro personaje que lleva a cabo la muerte del deshonrador.El Rey Sancho emplea a Sancho Ortíz de las Roelas en el asesinato de Busto, y Gutierre solicita al servicio del médico Ludovico para matar a Mencía.En Estrella, es sensato que el Rey lo haga a Sancho matar a Busto, porque una deshonra al Rey debe ser deshonor para todos sus vasallos y cualquier de estos debe estar alegre de sumplir la palabra del Rey en matar su enemigo.Pero en El médico de su honra, no es tan evidente por qué Gutierre no puede matar a Mencía con sus propias manos.Ludovico no tiene nada que ver con la familia, pero sin embargo, Gutierre escoge a éste entre todos los posibles.Tengo que confesar que no entiendo por qué don Gutierre tiene que solicitar a que otro mate a su esposa.

Otra cosa importante que Wilson expresa es la dicotomía entre el honor personal, la manera en que se ve a sí mismo, y la manera en que los otros ven a alguien.De este punto de vista, en Estrella, cada personaje tiene una diferente concepción del honor.Al Rey le preocupa por la mayor parte la manera en que los otros lo ve, porque la culminación de su honra es realmente el fin de la obra, cuando Farfán lo felicita por haber sido buen Rey y resuelto el problema del castigo de Sancho con su propia confesión.Pero para Sancho, el honor que tiene y mantiene a través de la obra se manifiensta en su propia mente: no le importa tanto qué dicen los otros sino cómo cree que ha cumplido el fin de ser buena persona y hacer lo ue ls reglas y las leyes mandan.Otro tipo de personaje, que no aparece en Estrella, es el a quien realmente no importa mucho el honor de virtud, a que no la importan los dichos de otros, y al que tampoco le importa mucho que cumpla los requísitos de mantener su propio honor personal.Un ejemplo perfecto es don Juan Tenorio: nunca hasta el fin de la obra muestra ningún signo de que le importa la opinión del resto de Nápoles, ni los dos Reyes, ni Catalinón, ni las mujeres que viola, que es obvio de su burla popular: «¡Qué largo me lo fiáis!»Tampoco hay un monólogo que revela que a don Juan le importa nada más que el gozar de tantas mujeres que sea posible.Entonces en don Juan vemos un sentido de apatía, no igualado en ninguna de las otras obras que leímos.Hasta su muerte, desafía a todo el resto del mundo, las leyes, los Reyes, y por supuesto las mujeres.Como no hay cosa en la tierra que lo espanta o lo turba, el único castigo posible tiene que ver de otro mundo, en forma de don Gonzalo, que vuelve del mundo de la muerte para traer a don Juan al Infierno.

C.La diferencia con respecto al honor entre las mujeres y los hombres

En todas las cuatro obras que leímos, quizás la única cosa que queda constante es que hay por lo menos una mujer hay una mujer cuyo honor está en peligro.En Estrella, el honor de Estrella Tavera está dispuesto a riesgo porque el Rey entra en su casa cuando su hermano no está en casa.Este deshonor es un cuestión puramente espacial: el Rey nunca ve a Estrella en la casa, no se hablan, y de hecho, mientras pasa el asunto, Estrella no sabe que el Rey está en la casa.Es obvio que la entrada del Rey en la casa es una cosa que Estrella no puede controlar, entonces tampoco entró el Rey con permiso de Estrella.Pero en el sistema de las obras que leímos, el honor de la mujer depende en la posibilidad y el sospecho de que la mujer sea infiel.Así, hay un contraste entre la descripción del honor de surge de Estrella y lo que pasa en el caso de El burlador de Sevilla.En vez del Rey, que no logra entrar en el cuarto de Estrella, don Juan Tenorio termina violando a la duquesa Isabela, Tisbea, y Aminta, tres mujeres en todo, dentro la obra escrita; está a punto de violar por completo a doña Ana cuando entra su padre don Gonzalo y los interrumpe, pero ya había llegado hasta estar en el mismo cuarto con ella y seducirla.Entonces el honor de las mujeres debe estar ofendido, pero en fin de la obra, todas las mujeres mantienen tanto orgullo que pueden ir al Rey y pedirle que haga justicia en el caso y que castigue de una manera a don Juan.Y en El médico de su honra, volvemos al concepto de violación espacial.Doña Mencía está dormida, supina en el jardín de u casa, cuando entra don Enrique para hablarla.Aunque los dos ya sienten una porción del amor que habían tenido antes, Mencía insiste en que don Enrique salga del jardín y que no la moleste.Como en el caso de Estrella, no hay una violación física, y Mencía no tiene la culpa directa, pero es una cosa dada que su honor está afligido, que Enrique la viola de algún modo cuando entra en el jardín.En todos los casos nombrados, lo interesante es que el deshonor pertenece a la mujer.Aunque el hombre inicia, solicita, insiste, y sale de su propio cuento, la mujer es la que tiene que andar después con la marca de haber sido violada y deshonrada por el hombre.El modo en que la mujer recupera el honor perdido es también distinto a el del hombre, primero porque la mujer no posee la fuerza física que requiere darle muerte al violador masculino.Entonces si la mujer quiere tener venganza por su perdido honor, tiene que pedirle a otro que la vengue.En el caso de Estrella, el Rey no entra en su aposento entonces la deshonra no se manifiesta de formal fija, pero en fin del Burlador, todas las mujeres violadas por don Juan llegan al alcázar para pedirle justicia al Rey.No saben hasta que llega Catalinón de su almuerzo con don Gonzalo que la justicia divina ya se acabó, y que don Juan Tenorio ya está muerto, quitándoles la oportunidad de tener venganza.Y en Médico, Mencía, la mujer violada, termina siendo también la víctima del asesinato.Entonces vemos que no hay, en ningún ejemplo de las tres obras mencionadas, una mujer deshonrada que pide y recibe justicia para el que la deshonra.

D.El Honor y la obra de teatro

Hemos visto los ejemplos más importantes de diferencias entre el honor en las obras que hemos leído, entonces es apropriado usar estos ejempos para tratar de responder ahora a la pregunta, ¿de qué manera nos comunica una obra dramática su propia concepción del honor?Las ideas de la obra de teatro normalmente se expresa por medio de la pura palabra; cuando se lee una obra sin poder verla, lo único que se tiene enfrente son palabras.Entonces, los diálogos son palabras, las acciones son palabras, y la comunicación de todas las ideas viene en forma de palabras.Pero lo interesante de como la obra nos explica el concepto del honor es que tiene que ser más que palabras.Lo que quiero decir es que no hay un diálogo o un monólogo que explica en términos plenos qué es el honor para cada personaje, para la sociedad, y para la obra entera.Por ejemplo, aunque Sancho Ortíz tiene una conversación larga dentro de su propia cabeza antes de ver a Busto en la calle, no se sabe si Sancho sería capaz de matar a su mejor amigo hasta que lo hace.Y la manera en que la muerte ocurre es importante también.Sancho no llega directamente a la casa de Busto, da golpes en la puerta hasta que Busto responda, y lo mata en el momento en que abre la puerta.Lo que pasa es que Sancho lucha entre sí cuando conversa con Busto, y el ímpetu viene de Busto.Entonces ya están en pelea cuando Sancho mete la espada y Busto cae muerto.Lo que esto revela es que, aunque Sancho hablaba mucho de como haría cualquier cosa que el Rey lo manda hacer para protegerlo, no es tan fácil iniciar el hecho de veras y matar a su mejor amigo.La presentación de la acción es también importante en El burlador de Sevilla, que cuando don Juan Tenorio y Catalinón están en la capilla y comiendo con don Gonzalo, don Juan insiste en afectar el aparato de valiente.En primer lugar, se burla de los criados y Catalinón, que tiemblan en presencia del muerto, y después cuando cenan, don Juan menciona con orgullo a las mujeres de que ha burlado, como si don Juan no supiera que sus acciones son en efecto tan malos.Pero cuando don Gonzalo lo empieza a tocar, inmediatamente le pide un sacerdote que lo confiese antes de su muerte.Esto indica que don Juan había sabido todo el tiempo que sus burlas fueron pecados de grado tan malo, pero nunca había temido el castigo hasta que don Gonzalo lo toca en la capilla.En contraste con la resistencia de Sancho Ortíz, don Gonzalo, que es de algún modo el mensajero de la muerte, no pierde tiempo en matar a don Juan con su mano abrasadora.En estos dos ejemplos, la manera en que la acción prosigue es lo que nos da una idea de cómo funciona el honor.Para Sancho, que dice que haría cualquier cosa para el Rey, cumplir lo que el honor lo manda hacer algo tan difícil que realmente no puede combatir la resistencia que tiene a matar a su mejor amigo hasta que Busto mete mano primero.Y don Juan demuestra que no tiene ningún problema desafiar toda su vida a los que lo quieren castigar, o por lo menos parar, pero que en el momento en que importa, se arrodilla y ruega la oportunidad de confesarse como cualquier cristiano.Estos detalles específicos solamente surgen en la manera en que pasa la acción, y realmente no se puede distinguir un aspecto tan mínimo desde la pura conversación.
 

II: Acción dramática: desarrollo del conflicto

En El Burlador de Sevilla, don Juan Tenorio viola a cuatro mujeres: Isabela, Tisbea, doña Ana, y Aminta.La única con que no consigue tener relaciones es doña Ana.En dos casos (Isabela y Ana, dos nobles) finge ser uno de sus amigos para convencerle a la mujer que lo acepta; encuentra a las otras dos mujeres en el campo, y les promete matrimonio con todas.Después de gozar a Isabela es exiliado de Nápoles, pero como ya estaba exiliado de España, tiene que romper el primer exilio para cumplir el segundo.Durante el asunto con doña Ana, entra su padre don Gonzalo, y don Juan lo mata antes de salir.Su acómplice constante es Catalinón, que se burla del burlador constantemente; es una especia de protagonista resistente, porque no está de acuerdo con todas las burlas que hace don Juan.Otro acómplice es el tío Pedro Tenorio, embajador de España a Nápoles, que facilita la escapa de don Juan de la escena de la violación de Isabela y miente al Rey, con tal que don Juan prometa salir del país.Pero como don Juan pone el nombre y honor de la familia en peligro con las transgresiones, es de algún modo antagonista de don Pedro también.A la vez, como adopta las identidades de sus amigos para conseguir a sus mujeres, es también antagonista del duque Octavio y el Marqués de la Mota.Realmente no hay personaje en la obra que no sea en parte antagonista de don Juan Tenorio.Antes de que el Rey se entera de las burlas, nombra a don Juan como futuro marido de la duquesa Isabela, y a duque Octavio como comprometido de doña Ana.Toda Sevilla se mobiliza y le pide al Rey de Castilla que castigue a don Juan, mientras don Juan y Catalinón comen con don Gonzalo, que mata a don Juan.La resolución del antagonismo entre todos los ciudadanos es cuando Catalinón llega de la capilla con las noticias de la muerte de don Juan.Todo el mundo casi vuelve exactamente a su primer estado: Aminta con Batricio y Octavio con Isabela, pero ahora don Juan está muerto y Catalinón está condenado a repetir la historia del burlador de Sevilla para todo el mundo.

En El médico de su honra, don Enrique, hermano del Rey, se despierta, después de una caída, enfrente de doña Mencía, su amante previa, que ahora está casada con don Gutierre.Después Leonor, amante previa de Gutierre, le pide jusitica al Rey porque Gutierre la había dejado en el altar por ser supuestamente infiel.El Rey don Pedro la hace esconder para que oiga lo que dice Gutierre del asunto.Gutierre llega con Coquín, y cuando Leonor se descubre y don Arias lo trata de explicar por qué había estado en la casa de Leonor, Gutierre desenvaina la espada, que constituye un peligro de lesa majestad y crea antagonismo entre el Rey y Gutierre; entonces el Rey les manda a Gutierre y Coquín a la cárcel.Mientras Gutierre está en la prisión, el infante Enrique va a la casa de don Gutierre y le promete libertad a la sirviente Jacinta si en cambio lo deja entrar en el jardín donde duerme Mencía.Enrique la despierta, discuten unos momentos, y Mencía le manda salir del jardín, entonces ahora son antagonistas.Antes de que sale Enrique, llega Gutierre; Enrique se esconde y sale cuando Mencía apaga la luz, pero se le cae la daga.Gutierre encuentra la daga y lo muestra al Rey cReyendo que es de Enrique: como Enrique es el infante, el antagonismo de antes no importa porque el Rey es el único que puede enfrentar a Enrique.El Rey hace que Gutierre se esconde mientras el Rey le muestra la daga a Enrique.Por casualidad, Enrique le corta la mano al Rey, y el Rey lo expulsa del país.Enrique le escribe una carta a Mencía que la acusa de causar su expulsión.Don Gutierre llega a la casa y encuentra a Mencí dormida en el jardín.La despierta y finge ser Enrique; después se esconde y finge salir; ahora está seguro del engaño, y cuando descubre a Mencía escribiéndole una respuesta a Enrique, Gutierre la sorpresa y la hace desmayar.Toma el papel y escribe en ella una condenación a la muerte.Llama a Ludovico el médico y le manda sangrarla a Mencía hasta que muera.La muerte de Mencía resuelve el conflicto entre Enrique y Mencía, y también borra el deshonor que Mencía había a hecho a Gutierre cuando estaba con Enrique en la casa.Después de la muerte de Mencía, el Rey le manda a don Gutierre que se case con Leonor, que resuelve el conflicto entre Gutierre y el Rey, y la animosidad entre Gutierre y Leonor.

Los párrafos anteriores son resúmenes básicas de las dos obras, que incluye unos aspectos básicos del conflicto en cada uno, pero por supuesto hay mucho más bajo el exterior de la cosa.Empecemos con El burlador de Sevilla.La naturaleza de los varios conflictos dentro de la obra son manifestaciones de un conflicto mucho más extenso.Como noto en el resumen, casi cada personaje de la obra es antagonista de don Juan Tenorio; y con la excepción de don Gonzalo, todos los conflictos son de un nivel o grado semejante.La violación a Isabela es tan mala que el engaño que hace a Tisbea y la traición que le hace al duque Octavio, pero lo que hace a don Gonzalo es peor que todo.Entra en el aposento de su hija, la trata de violar, y cuando Ana grita socorro, y entra don Gonzalo, don Juan lo mata de repente, sin la posibilidad de una lucha honrable.El asesinato de sorpresa es casi tan malo como matar a alguien de espaldas.Entonces, por el momento, se debe fijar en el conflicto entre don Juan y don Gonzalo.Es el único personaje a que don Juan hace un doble deshonor: a pesar de violar a su hija, don Juan lo mata de sorpresa.Pero para realmente entender la importancia del conflicto con don Gonzalo, tenemos que pensar en por qué don Gonzalo lo mata en vez de uno de los amigos que traiciona.Según las ideas de Edward Wilson, el duque Octavio o el Marqués de la Mota sería absolutamente justificado en matar a don Juan por haber fingido sus identidades.Y Batricio podría haber matado a don Juan y Aminta sin romper las leyes del honor.Pero ninguno de los tres hombres toman el iniciativo de hacerlo, entonces no se puede decir que ninguno de estos conflictos es más importante que el que existe entre don Juan y don Gonzalo.Según yo creo, la razón por que don Gonzalo tiene que matar a don Juan en vez de ningún otro, es que el conflicto central de la obra no tiene que ver con el mundo terrestro de los humanos vivos.Don Juan Tenorio vive para gozar de todas las mujeres posible, y después deshonrar a sus amigos y familia.Nunca, hasta momentos antes de su propia muerte, tiene la capacidad de entender que lo que ha hecho está mal.Entonces el conflicto central existe entre don Juan Tenorio y Dios.Cada vez que dice «¡Qué largo me lo fiáis!» está prediciendo el futuro sin saberlo: cuando don Gonzalo lo toma al infierno, se sabe por cierto que don Juan va a pasar toda la eternidad bajo el mandato del diablo, que se lo fiará largamente y con tortura peor que nada que jamás ha experimentado.

Este tipo de conflicto es el más difícil de tratar de explicar: ¿por qué desafiaría don Juan tanto a Dios?No podemos advinar exactamente que no crea en Dios o las leyes de la religión, pero es cierto que a don Juan le falta respeto para la autoridad última del mundo.Lo único que queda claro es que don Juan es, de la misma manera, falto de respeto para cualquiera autoridad terrestra.Este dato no es una sorpresa: no hay un momento en la obra en el que el honor de don Juan está amenazado.Cuando don Juan viola a Isabela, su tío lo ayuda escapar, y Tisbea y Aminta no se mobilizan en defenso de su honor hasta que don Juan ha salido.Nunca ha aprendido a respetar ninguna autoridad, entonces no es extraño que tampoco sabe respetar la autoridad absoluta.Esta tiene que ser la explicació de por qué don Gonzalo lo mata y no otro.Ahora que don Gonzalo ha vuelto del mundo de los muertos, no es el mismo personaje que había sido antes. Ahora es mensajero de Dios, que indica en el diálogo final antes de que mata a don Juan:

Éste es poco

para el fuego que buscaste.

Las maravillas de Dios

son, don Juan, investigables,

y así quiere que tus culpas

a manos de un muerto pagues;

y si pagas desta suerte,

????????????

ésta es justicia de Dios:

«Quien tal hace, que tal pague.»(III, 2763-2772)

El castigo que don Gonzalo le entrega a don Juan no es simplemente para el deshonor de su familia; Gonzalo lo castiga a don Juan por parte de Dios.Entonces, con la muerte de don Juan, el antagonismo entre don Juan y todo el mundo también desaparece, y la obra ya está resuelta.

En El médico de su honra, el conflicto tampoco está muy claramente definido con respecto a solamente dos personajes centrales.Pero hay cinco que realmente forman el núcleo de la obra.Si los ponemos en orden causal, el conflicto entre don Gutierre y doña Leonor es lo que causa que Gutierre empuña enfrente del Rey, que crea otro conflicto y causa que Gutierre no está en la casa cuando llega Enrique a ver a Mencía.El amor previo entre Enrique y Mencía es el ímpetu por su visita, que causa otro conflicto, entre Enrique y Mencía, que luchan sobre por qué había terminado su noviazgo.Que Enrique ha visitado a Mencía sin la presencia de don Gutierre en la casa causa otro conflicto: ahora Gutierre sospecha que Mencía ha sido infiel.Pero la manifestación del conflicto entre Gutierre y Mencía no se lleva a cabo todavía.Primero, el sospecho de la infidelidad de Mencía le fuerza a Gutierre que vaya a ver el Rey para mostrarle la daga que encontró; ya sabemos que el resultado de este encuentro es que el Rey expulsa a don Enrique de la ciudad, entonces Enrique le escribe a Mencía, entonces Mencía le escribe a Enrique, entonces don Gutierre la hace matar dos horas después.En resumen, tenemos lo siguiente:

doña LeonorRey don Pedro

1 2
4

5don Gutierre

3doña Mencíainfante don Enrique

Ahora la cosa que es más interesante para mí es que solamente falta una doble flecha para indicar conflicto: entre don Gutierre y don Enrique.En las otras obras siempre hay algún tipo de enfrentamiento entre el deshonrador y los hombres que sus hechos afectan.En La Estrella de Sevilla, Busto deshonra al Rey y el Rey en turno hace matar a Busto.En El burlador de Sevilla, el padre de una de las violadas es la que mata en fin a don Juan Tenorio.Pero aquí, el único encuentro importante entre don Gutierre y Enrique tiene lugar en principio de la obra cuando Gutierre vuelve a la casa a ver a don Enrique herido.Ese dibujo también demuestra otra cosa interesante.Las flechas causales indican el orden constructivo, en que un conflicto causa o facilita otro; en otras palabras, 1à2à3à4à5.Pero también hay un orden absoluto, que incluye el orden en que un conflicto resuelve o facilita la resolución de otro y al revés.El conflicto entre Mencía y Gutierre lo causa a Gutierre que vea al Rey y pedirle que mire la daga, entonces termina el conflicto entre el Rey y Gutierre.Después, por el ayudo del Rey y la expulsión de Enrique, Gutierre se entera de la situación entre Enrique y Mencía que lo causa hacerle matar a Mencía.La muerte de Mencía quiere decir que ahora don Gutierre está libre de la obligación de estar casado, entonces ahora el Rey les manda a Gutierre y Leonor que se casen, que es lo que termina la obra y en fin resuelve el conflicto entre Gutierre y Leonor.Ahora la serie de flechas debe tener unos negativos, así (intepreta que «~» quiere decir «la resolución de»): 1à2à3à~2à4à5à~3, ~5à~1.Es curioso porque el conflicto entre don Gutierre y Mencía es la solución misma, porque el conflicto consiste en que Gutierre se entera de la carta que Mencía le escribe a Enrique, y la mata en seguida.Pero si pensamos, siempre va a hacer por lo menos uns flecha de un elemento a su propia resolución, porque alguno de los conflictos tiene que resultar en una confrontación directa, que casi siempre implica una resolución, o en forma de una muerte, un viaje a la cárcel, o la realización de un amor.En este caso, el único conflicto que queda abierto en fin es el conflicto entre el Rey y don Enrique, que históricamente tiene sentido porque la lucha entre los dos en la que Enrique va a matar al Rey don Pedro no lugar años después.De estos argumentos lógicos, ahora es más fácil ver exactamente como transcurre la acción de la obra y como funciona el conflicto.

Ahora, ¿qué dicen estas estructuras con respecto a la importancia del orden de la sociedad?En contraste a La Estrella de Sevilla, estas dos obras muestran una situación original, la sigue hasta un punto, y termina en un lugar semejante que como había sido antes.En Estrella, el Rey, que parecía mal Rey, termina siendo buen buen justiciero y bien honesto. Estrella, que era novia de Sancho y hermana de Busto, ahora no tiene hermano y el Rey tiene a cargo dotarla para que se case con alguien a pesar de Sancho.Pero en Burlador, duque Octavio está otra vez con Isabela, y la única cosa que ha cambiado es que ahora Mota no está con doña Ana.En Médico, ahora Gutierre está reunido con Leonor, que fue la situación meses antes de que empieza la obra, el Rey es todavía Rey, y la única diferencia mayor es que Enrique está solo.Estas dos obras proponen que la resolución a un conflicto va a ser parecida a la situación inicial, pero para Estrella, la palabra resolución no tiene que querer decir una vuelta a la situación anterior.La resolución de la obra es simplemente el fin del conflicto, que no es necesariamente un equilibrio.